Qué supone un tratamiento de reproducción asistida

Qué supone un tratamiento de reproducción asistida

Buenas noches! Hoy tenemos el honor de contar con la colaboración de Andrea de “Las aventuras de bebé pingüino y su mamá”, que nos hablará de un tema que lamentablemente sigue siendo bastante tabú en nuestra sociedad… Gracias Andrea por todo!!!

QUE SUPONE UN TRATAMIENTO DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

Afrontar un tratamiento de reproducción asistida no es nada fácil. Es más bien una experiencia dura. Todas cuando decidimos ser madres nos imaginamos siéndolo de una forma mucho más sencilla y rápida. Pero lo cierto es que hay veces que ciertos factores no están a nuestro favor y tenemos que recurrir a técnicas que nos ayuden a lograrlo.

Lo primero que cuesta es hacerse a la idea de que por alguna razón no puedes lograr un embarazo de forma natural. Eso suele requerir una especie de fase de duelo. Muchas personas incluso se autoculpan y se castigan en cierta medida. Lo que es un error porque uno no elige ser infértil, se es y ya está. No se puede hacer nada por evitarlo.

Una vez asimilado el siguiente paso es acudir a la unidad de reproducción asistida, bien a través de la Seguridad Social o bien a través de una clínica privada. Y allí comienza una nueva etapa: el de las hormonas. Porque sí ya la infertilidad no es plato de buen gusto, tener que pincharte diariamente durante semanas tampoco lo es. Pero se hace, y se hace con alegría porque sabes que el objetivo es lograr un bebé. Sin embargo, aunque en ocasiones el camino en reproducción asistida es muy corto, lo más frecuente es encontrar casos con historiales largos.

Por una parte está el factor económico. Es un fáctor muy importante. No todas las personas pueden hacer frente a numerosos tratamientos de reproducción. Porque lo cierto es que un tratamiento implica muchos costes: medicación, desplazamientos, permisos de trabajo… y el propio tratamiento en sí, claro. Además se debe tener en cuenta que hay diversas técnicas de reproducción y que no todas las personas recurren o pueden recurrir a las mismas porque depende mucho de las circunstancias de cada uno. Podemos encontrar desde una Inseminación Artificial por 500€ en algunas clínicas, hasta una Ovodonación por unos 10.000€ en otras. Los precios son muy variables dependiendo de centros. De ahí la importancia de hacer un buen sondeo previo. Y todo esto es hablando de precio por tratamiento. A más intentos, más desembolso. Lo cual se convierte en una locura cuando no consigues quedarte embarazada y entre intentos, encima, te mandan pruebas adicionales que no entran por el seguro y que cuestan mucho más dinero.

Aún así, el factor económico no es tan importante como el factor personal. Lo que implica tener que realizarte un tratamiento de reproducción asistida a nivel de uno mismo puede ser mucho más complejo. Hay que tener en cuenta que en estos procesos la mujer tiene que hormonarse (el hombre puede que también) lo que hace que se produzcan un revuelo de hormonas en su interior muy importante. A eso le debemos sumar las emociones físicas y psíquicas que produce no lograr un embarazado de forma natural y la dificultad, en algunos casos, de no lograrlo ni mediante estas técnicas. Cuando hay negativos, abortos… una se cuestiona muchas cosas. Produce mucho desgaste emocional que uno tiene que ir trabajando diariamente.

Por otro lado, también es importante tener en cuenta un tercer factor que es el social. Porque ¿Cuántas personas hay que hablan abiertamente de que se están realizando un tratamiento de reproducción asistida? Lo cierto es que no muchas. Por miedo, por verguenza… Hay muchas razones. Pero no es algo fácil de hablar y tampoco cómodo. A nadie le gusta reconocer abiertamente que su fertilidad no es nada buena. Es habitual que tus amigos te hagan las típicas preguntas de: ¿Vosotros para cuando? o que te digan eso de “Se te va a pasar el arroz” Sin saber que estáis viviendo esa situación tan dura. Por no hablar de lo que resulta para muchas personas ver lo difícil que es tener un hijo y saber que unos amigos cercanos lo han logrado, en algunos casos hasta sin buscarlo expresamente. Son cosas que desde fuera no se aprecian pero dentro hacen mucho daño. Son muchas las parejas que incluso se aislan socialmente durante estos procesos para evitar situaciones incómodas.

Por tanto, someterse a un tratamiento de reproducción asistida supone sacar fortaleza de donde no la hay, porque si una no es fuerte los demás no podrán serlo por ti. Supone saber qué objetivo persigues: ser madre, y evitar que haya algo que te distraiga de lograrlo. Supone trabajar la parte emocional, y también supone vivir única y exclusivamente pensando en si lo vas a logar, cuándo va a ser… Hay muchos factores que te condicionan durante estos procesos y lo cierto es que sientes que, mientras está en ello, el mundo avanza pero tú te quedas parada en un mismo punto sin poder moverte. Por tanto, creo que es importante ser muy empático con las personas que pasan por estas situaciones tan difíciles. Sin duda, nadie puede entender la situación que vivimos las personas que pasamos por reproducción asistida a menos que ellos también hayan pasado por ello.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Ay! Qué ilusión me hace que hayas contado conmigo. A ver si puedo ayudar a alguien que esté pasando por eso y se vea reflejado. Muchas gracias por todo!

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