Hasta ahora nunca había compartido nada tan personal ni tan mío por aquí… pero creo que mi experiencia puede que ayude a alguien o al menos le alivie…

Como dice el título, hoy Facebook me ha recordado que hace siete años fue la primera vez que pude abrazar a mi hija mayor. No, no es su cumpleaños.

Nació casi un mes antes. Un día que debería haber sido de los más felices de mi vida por la llegada al mundo de mis niñas… y que sin embargo, fue horrible. Ellas no deberían haber salido aún. Les quedaban casi tres meses para nacer, pero no pudieron esperar y mi cuerpo no pudo frenar su ansia de salir. 25 semanas de gestación. Ningún médico apostaba por ellas…

Pero lucharon. Ya lo creo que lucharon! Y nosotros con ellas. Ser padres así es de las cosas más duras que creo que puedas vivir. Esperas interminables. Miedo constante.

Pero mi princesa lo consiguió. Y casi al mes de nacer, por fin pude sentirla contra mi pecho. Buff qué miedo a hacerla daño o a que se me cayera! Pero bendito método canguro que tanto bien hace al bebé y a los padres. Ya desde entonces demostraste ser una cabezota luchadora… tan pequeñita… y tan grande ahora!

Todo mi apoyo a los padres de prematuros… ella fue gran prematura y lo logró… se puede. Creer en ellos, son enormes