Y de repente… me rompí

Y de repente… me rompí

Hoy os quiero compartir cómo estoy… Si buscas planes o ideas, no sigas leyendo. Hoy no va de eso… hoy me toca soltar lastre, porque me rompí.

 

Sé que no soy una influencer ni tampoco lo pretendo, pero sé que hay gente que me tiene “cariño” y otros que me siguen supongo que si realmente me leen, se darán cuenta que he estado “ausente”…

Han sido meses difíciles, muy difíciles de hecho… bueno, años. Soy consciente que perder a tus dos padres en menos de un año ya es causa más que de sobra para estar mal, aunque esta sociedad parezca no querer entenderlo. Parece que sólo se te diera una semana de duelo y a otra cosa…

Pero no es tan fácil. Mi padre murió en lo peor de la pandemia, en pleno estado de alarma. De hecho mis últimas charlas con él fueron por teléfono, días de angustia pues apenas nos podíamos comunicar con él… Gracias a una gran persona con la capa de doctora, me dio el salva conducto para poder ir a verle, a dejar mi ciudad y poder despedir a mi padre… El última día que pude verle, sé que él ni me reconoció, no sólo por la enfermedad, sino porque el ir con una EPI… estoy convencida que murió pensando a saber qué cosas sobre extraterrestres o yo que sé… y si, sé que hice lo que estuvo en mi mano. Sé que no se podía hacer nada más. Lo sé, señores doctores. Pero una cosa es lo que sabe mi cerebro y otra lo que siente mi corazón…

La marcha de mi madre fue la gota que colmo mi vaso… Sabíamos que estaba pachucha, que se había deteriorado mucho su salud, pero de ahí a irse… No lo vi venir. No pude despedirme de ella, no pude abrazarla, no pude decirla todo lo que la quería… Ese mismo día íbamos a ir a verla, pero llegamos tarde… se fue sin más.

Y por mucho que me digan mis amigas, el médico o san pito pato, siento que la falle. Puede que hiciera todo lo que estaba en mi mano desde la distancia, pero no estaba allí. Y ese vacío… es complicado de llenar.

Me he pasado meses con las ganas de llamarla como todas las tardes y ese momento de cordura en el que te das cuenta, que no, que no hay quien llamar… tela. Desde hace mucho no soy ni capaz  de mirar fotos, porque duele mucho… Y supongo que tendré que hacerlo y tendré que llorar y tendré que explotar… pero tengo pánico a romperme porque no tengo claro que luego pueda recomponer mis pedazos, que nadie esté para recomponerme o que la sociedad entienda esa rotura.

Porque toda mi vida, siempre se me ha visto como alguien fuerte que puede con todo…. mentira cochina. Por eso, esa noche creo que de repente me di cuenta que nunca se me había permitido, ni yo misma, el caerme… y eso fue una experiencia horrible. Darte cuenta que muchos aspectos de tu vida son falsos. Que mucha gente nunca se preocupó realmente de mí, sólo me usaron mientras les fui útil…

Por eso, hoy os animo a soltar lastre. Nadie es un súper héroe o súper heroína. Ni lo seáis ni exijáis a nadie serlo. Mucho se llena la boca a todo el mundo de salud mental, pero poco se cuida al que tenemos cerca… Poco hacen los médicos o psiquiatras, al no ser que tengas una vena suicida poco hacen por ti…

Desde esa noche, necesito tomarme pastillas para dormir y que mi cabeza no vaya por donde no quiero que vaya.

Necesito estar ocupada todo el día con cualquier cosa, no pensar, no sentir. Por eso en Navidades no paré de idear cosas con las peques. Por eso escribo este blog. Por eso ahora ando como loca preparando una graduación bonita para la mayor… No pensar, no hundirme.

Sé que no es la solución, sólo es un parche. Pero no me siento con fuerzas para enfrentar todo lo que me hunde… pero lo haré. Porque cuando llegas a una situación así, donde te replanteas toda tu vida, no queda de otra…

Poco a poco, espero sanarme y curar heridas por mucho que queden cicatrices horribles…
me rompí
Si estás en una situación similar… aquí estoy. Escríbeme si lo deseas, sé lo que es tocar fondo… sé que la mayoría de las veces no hacen falta palabras ni promesas… sólo un abrazo, un apretón de manos, un “hola” por las mañanas, un “estoy aquí”
PD: Si leyera esto algún psicólogo, psiquiatra, médico… el que una persona aparente estar tranquila NO quiere decir que lo esté. Spoiler, quien más aparente fuerza, seguramente sea el que más jodido esté. No sean tan simplistas!

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Mónica

    Te mando un abrazo sincero. Quiérete, quiérete mucho, date permiso para pasar tu duelo.

  2. Diana

    Qué duro perder a unos padres y qué duro manejar estos sentimientos. Y sí, la sociedad no está pensada para el duelo, queda mucho por avanzar. Si te sirve de consuelo te diré que he descubierto tu blog y el trabajo que haces aquí es precioso, aunque en buena parte lo hagas para mantener la mente en otra cosa… al menos estás empleando bien tu tiempo ayudando a las familias de tu zona. Mucha fuerza, ánimo y disfruta de la vida todo lo que puedas por ti, por tus peques, pero también por ellos, porque lo que tu vives, de alguna manera lo viven también ellos. Un abrazo

  3. PucelaconPeques

    Muchísimas gracias por tus palabras… lo sé, mientras yo les recuerde, vivirán en mi. Gracias

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